59 años del primer bypass, la técnica creada por Favaloro que mejoró la vida de millones de pacientes
A 59 años del primer bypass, la técnica
desarrollada por el doctor argentino René Favaloro que hoy
sigue vigente y salvando «incontables vidas», cambió la historia de la
enfermedad coronaria, uno de los «principales flagelos» en salud, según
expresaron médicos cardiólogos de esa Fundación.
El 9 de mayo de 1967, en la ciudad estadounidense de Cleveland, una mujer de
51 años era operada por el emblemático cardiólogo aplicando, por
primera vez, una técnica que revolucionó la cirugía cardiovascular: el bypass
aortocoronario, luego considerado uno de los «400 inventos más importantes de
la historia de la humanidad» en la plataforma cultural de Google.
«El bypass cambió la historia de la enfermedad
coronaria, mejorando la calidad de vida de los pacientes de
esta patología, que es uno de los principales flagelos que tenemos los seres
humanos», expresó el jefe de Cirugía Cardiovascular y Torácica de la
Fundación Favaloro, Alejandro Bertolotti, ex alumno y colega del
reconocido doctor.
«Tuvo un impacto inconmensurable en la medicina,
realmente ha salvado incontables vidas afectadas por enfermedades
cardiovasculares, que son la principal causa de mortalidad en Argentina y el
mundo», añadió el cardiólogo.
Por su parte, la presidenta de la fundación
y sobrina del doctor, Liliana Favaloro, recordó que, en la década del 60,
los pacientes «se morían por la enfermedad coronaria» dados los «mínimos
recursos terapéuticos» de los que se disponía. En ese contexto, el
desarrollo de la cirugía de bypass coronario «disminuyó la muerte y mejoró la
expectativa y calidad de vida de los pacientes», aseguró la cardióloga, quien
consideró esta técnica como «un antes y un después» en el tratamiento de la
enfermedad.
«Aún más: generosamente, Favaloro no dudó
en poner a disposición su técnica para que todos los cirujanos del mundo la
usaran«, manifestó Bertolotti acerca del doctor, para quien la tecnología y
los avances «sólo tenían sentido cuando llegaban a todos».
En ese sentido, ambos profesionales destacaron el humanismo que lo
caracterizaba y la empatía con el paciente y su familia por la que siempre
bregaba y que también son parte de este descubrimiento.
«Lo que diseñó el doctor Favaloro es armar un
puente (bypass) para que la sangre pase por arriba de la parte enferma de la
coronaria y llegue del otro lado, conectando la parte sana de la arteria
con la aorta», explicó el médico cardiólogo.
Y amplió: «Esto lo hizo utilizando la vena safena
que tenemos en la pierna, de la que se puede extraer una porción sin afectar la
circulación en la extremidad, e hizo que la sangre entrara por esa nueva
comunicación y le vuelva a llegar sangre a la coronaria».
Con esto, siguió, los síntomas de la
enfermedad «se pueden evitar», entre ellos, el dolor de pecho, la falta de aire
y agitación e incluso los infartos, al tiempo que aumenta la calidad y
tiempo de vida de los pacientes con enfermedad severa, aseguró el especialista,
con más de tres décadas de experiencia.
Más allá de la introducción de ciertos avances tecnológicos, el concepto de la
cirugía «sigue vigente y es siempre el mismo», y también es aplicado en otras
partes del cuerpo. «Esto fue un hito que le valió el reconocimiento en
todo el mundo y por el que, actualmente, sigue siendo muy recordado y
reconocido», aseguró Bertolotti.
Una vida consagrada a la salud
El prestigioso cirujano nació el 12 de
julio de 1923 en el barrio «El Mondongo» de la ciudad de La Plata y ya
desde temprana edad mostró su imperioso deseo de ser médico.
En 1949 se egresó de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional
de La Plata y, al poco tiempo, se fue a Jacinto Arauz, un pequeño
pueblo rural de La Pampa, para realizar una suplencia al único médico del
pueblo. El reemplazo, que sería por unos meses, se extendió por 12
años, dejando entrever «un profundo compromiso social» desde temprano.
Luego de esa experiencia, en los años 60, decidió viajar a Cleveland
para especializarse en cirugía cardiovascular junto a destacados
profesionales de salud de la localidad y fue allí donde Favaloro llevó a la
práctica sus ideas por primera vez en mayo de 1967, en una intervención que
resultó «el trabajo fundamental de su carrera».
En 1971 volvió a la Argentina y cuatro años más tarde creó la Fundación
Favaloro, donde ya se hicieron «más de 13 mil cirugías cardiovasculares de las
cuales el 30% fueron bypass».
«La Fundación trasciende internacionalmente por su altísimo prestigio,
excelencia médica e investigaciones científicas que se han sostenido en el
tiempo, siempre con el compromiso de seguir luchando por una salud digna para
todos», expresó la doctora Favaloro y acerca de su tío agregó: «El mayor legado
(que dejó) es el de la honestidad, la solidaridad y la lucha por la dignidad
del hombre».