Dante Choi, el empresario de Peabody: «No pienso volver a producir en Argentina. Para mí se terminó la Argentina industrial»
Dante Choi, el fundador de la reconocida marca de electrodomésticos
Peabody, que atraviesa un concurso de acreedores y trasladó su producción a
Paraguay, aseguró que “se terminó la Argentina industrial”. Con duras críticas
al gobierno de Javier Milei y al presidente en sí, Choi reveló que los trolls
libertarios lo acusaron de ser kirchenerista y le hacen llegar amenazas de
muerte a él y a su familia, confió que atravesó una depresión y que mantiene un
fuerte escepticismo sobre el futuro del país.
“Me fundí cuatro
veces”, recuerda con pesar Do Sun Choi, más conocido como Dante Choi, en una
entrevista. Este empresario de 61 años, nacido en Corea del Sur y llegado a
Argentina en plena dictadura militar de 1977, vivió durante su infancia en el
Fuerte Apache, donde reconoce haber “vivido con miedo” por las razzias
nocturnas de los militares. Décadas después, tras comprar la marca Peabody en
2004 y comenzar a fabricar a gran escala en 2010, su empresa se encuentra al
borde del colapso.
En 2023, Peabody
llegó a tener 350 empleados. Hoy, tras dos años de fuertes recortes, le quedan
solo 60. La compañía dejó de producir en el país, trasladó su planta a Luque
(Paraguay) y en marzo pasado inició un concurso de acreedores. “No puedo dar
detalles al respecto para no entorpecer la causa”, lamenta Choi.
Pero cómo llegó un
gigante como Peabody a esta situación. Choi lo atribuye a una tormenta
perfecta que comenzó en el segundo semestre de 2023, cuando el
programa Precios Justos los obligó a vender por debajo de sus costos. Pero el
golpe más duro llegó con la devaluación de diciembre de ese año: “Teníamos 1500
millones de pesos retenidos en concepto de IVA crédito fiscal por cobros
adelantados de IVA e Impuesto País. Con la devaluación se me licuó todo eso”.
Recién en septiembre de 2024 le depositaron ese dinero, ya licuado por la
inflación. Además, los bonos BOPREAL ofrecidos por la deuda importadora “no le
sirvieron a nadie” fuera del país, y debió pagar a proveedores externos
mediante contado con liqui a un tipo de cambio de entre $1200 y $1400.
Sobre Javier Milei,
Choi es contundente: “Yo lo conocí en el Hotel Libertador antes del balotaje,
en octubre de 2023, y salí de esa reunión diciendo ‘no quiero vivir en
una sociedad con este tipo de Presidente’”. Según relata, el entonces
candidato le preguntó a un empresario que lo acompañaba: “¿Vos evadís, no?”. Al
responder que no, que tenía todo en orden, Milei le dijo “que tenía que
hacerlo, que el que evadía era un héroe. Y otras cosas peores que prefiero no
contar”.
Ya con Milei en el
poder, Choi admite un error: “Después de la caída del primer semestre de 2024,
en el segundo mejoró la actividad. Y yo cometí el error de ser optimista. Debí
achicarme en vez de invertir millones en maquinarias, nuevos productos y la
nueva planta en La Tablada”. Desde junio de 2025, sostiene, “estamos en
recesión y la industria es la gran perdedora del modelo. El país crece al 5%
pero aumenta el desempleo y la morosidad”.
Choi ya había
utilizado el término “industricidio” en 2024. Ahora lo ratifica: “Es un
industricidio, ya cerraron más de 24 mil empresas. Desde la primera vez que
hablé de esto me empezaron a acosar los trolls libertarios. Incluso me
llaman a mí y a mis hijos con amenazas de muerte. Me agarró una
depresión enorme, me cuesta dormir”. Se defiende de las acusaciones de ser un
“empresario K”: “No tengo nada que ver con el kirchnerismo ni tampoco les
destaco nada. Me considero alfonsinista”.
Consultado sobre
cuáles identifica como las causas de la crisis industrial, si costos,
importaciones desleales o baja del consumo, responde: “Las tres”. Y pone un
ejemplo revelador: en 2016 diseñaron un ventilador de techo retráctil cuyo
costo material era de 35 dólares, muy por debajo de los valores chinos (55 a
100 dólares). Sin embargo, desde el año pasado comenzaron a importar ese mismo
producto desde China supuestamente a 15 dólares, y luego a 5 dólares.
“Subfacturan para pagar menos aranceles y vender barato”, denuncia. “Nosotros
compramos esos productos, los revisamos y no cumplen normas IRAM. Es
por la desregulación de Sturzenegger, ya no tienen obligación de presentar
el certificado IRAM”.
Según Choi, “hoy
más del 80% de las importaciones” se realizan con subfacturación. “Estamos
importando basura y el Estado casi no controla”, advierte, señalando
riesgos de seguridad en productos no ignífugos. “Esto no es competir, como dice
el Presidente”.
El empresario
critica también la “macro ordenada” que pregona el gobierno: “Los números de la
macro son fantasmales para la economía real, no derraman, no se sienten”. Y
añade que el Estado le debe hace dos años 550 millones de pesos de Impuesto
País. “Les inicié juicio, gané y el Gobierno apeló. Andá a saber cuándo
los voy a cobrar”. En contraste, destaca que en Paraguay “todos los costos
son menores, desde salarios a impuestos”, y que desde el gobierno paraguayo “me
apoyan y me agradecen por generar trabajo, totalmente diferente a lo que ocurre
en Argentina”.
Finalmente, Choi es
tajante sobre su regreso: “No pienso volver a producir en Argentina. En su
momento compré máquinas, contraté especialistas, ingenieros. Todo eso lo perdí.
No voy a perder más. Si vuelve el peronismo no creo que cambie de opinión. Para
mí se terminó la Argentina industrial”.
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Fuente: Info Gremiales