El Gobierno podría despedir 27 mil estatales antes de fin de año: la destrucción no se detiene
Son planes del ministerio
de Descentralización, que apunta a reducir el 10 por ciento de los trabajadores
de la plantilla actual. La poda comenzará en los organismos descentralizados.
El plan se completa con la motosierra inicial y la licuadora de los salarios, y
se completa con la sub-ejecución presupuestaria
A fuerza de motosierra y licuadora, el gobierno nacional sigue destruyendo el Estado nacional desde adentro. Los despidos que comenzaron el mismo día que asumió Javier Milei se complementan con los salarios congelados, que empujan a miles de empleados a renunciar o sumarse a los planes de retiros voluntarios. El último ejemplo de esto se dio en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), donde las cesantías generaron la enérgica reacción la semana pasada, dejando imágenes de gendarmes custodiando el titular de la entidad. Más allá que se abrió una instancia de diálogo en ese lugar, lo que está claro es que la gestión libertaria seguirá con el desguace estatal, como parte de su lucha por sostener el superávit fiscal, hoy apalancado en el achicamiento extremo del gasto y la reducción de las obligaciones públicas. En este contexto, en los últimos días comenzó a circular una versión que desde el Ministerio de Desregulación tiene un nuevo plan de ajuste del empleo público, que podría terminar con 27 mil cargos en toda la administración estatal antes de fin de año.
Si bien los detalles todavía no
terminan de definirse, se estableció que los primeros que sufrirán este nuevo
ataque serían los organismos descentralizados. Además, un nuevo informe afirma
que la sub-ejecución del presupuesto en muchos de estos espacios completa la
compleja situación.
Con el despido de personal de la CNEA y
otras dependencias, la gestión libertaria avanza en su desguace de espacios
públicos que incluso generan superávit. Los últimos casos muestran la
brutalidad del ataque, que las versiones indican que se mantendrá y
profundizará. Es que la idea del ministro desregulador Federico Sturzenegger es reducir un 10 por ciento la planta
actual, que afectará a unos 27 empleados públicos. La versión fue confirmada
por fuentes cercanas a la cartera que comanda “el coloso”, que ya había
sido anticipada en el inicio del año, pero que se mantuvo “en suspenso”. “El
plan se anunció a comienzos del 2026, pero recién ahora se ejecutará con
decisión, como parte del paquete que busca completar la transformación del
estado”; le dijo a Data Gremial una de estas fuentes.
Desde el oficialismo admiten que el
recorte afectará a diversas estructuras públicas, aunque no dan precisiones
sobre cuáles serán las dependencias exactas que sufrirán las bajas más masivas.
Sin embargo, las mismas fuentes indicaron que en esta oportunidad los despidos
estarían orientados de manera principal hacia los organismos descentralizados,
a diferencia de las primeras etapas del ajuste oficial, donde las reducciones
de personal se enfocaron con mayor fuerza en los ministerios y la
administración central.
Según lo informado por algunos
operadores del Ministerio de Desregulación, que mantienen contactos
con algunos dirigentes sindicales estatales, las primeras cesantías podrían
llegar en estas semanas, y serían unas 6 mil, como parte de los contratos no
renovados por parte de varias dependencias. Esta medida forma parte de un
esquema mucho más grande de achicamiento del gasto que lleva adelante la
administración nacional, hasta llegar a ese 10 por ciento del total, que adelantaron
se realizará este año, pero recién se está empezando a implementar.
Las versiones marcan que entre las
entidades estatales que se encuentran bajo la lupa se encuentran las
dependencias esenciales vinculadas a la ciencia, la producción, el control social
y la seguridad social. La lista incluye al Instituto Nacional de
Estadística y Censos (INDEC), el Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Comisión
Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) y
la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
También podrían sufrir nuevos recortes en sus plantas el Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto
Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Servicio Nacional
de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), los entes reguladores
del gas y la electricidad, ENARGAS y ENRE, sumados
al Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM).
·
Expectativa
Esta nueva tanda de inminentes despidos
genera expectativa entre los trabajadores y los gremios, que ya analizan las
formas de resistir, como sucedió en la CNEA, donde los delegados
con apoyo de la conducción nacional de ATE amenazaron con un
paro, lo que abrió un canal de diálogo. Pero el avance libertario es muy
fuerte, y afecta a casi todo el Estado. “Hubo retiros voluntarios en todos
lados”, confirmó la referente de ATE en
la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), Mariana
Isaurralde.
Como referencia de esto, recordó lo
sucedido en el rubro atómico, cuando hace unos días atrás “no le renovaron
los contratos a aproximadamente 100 empleados”. “Probablemente se
replique esta maniobra en otros organismos, eso es lo que pudimos saber, sin mucho
detalle”, agregó Insaurralde.
En la CNRT el
achicamiento viene de la mano de la transferencia de funciones del organismo
estatal a la Gendarmería Nacional. Así lo viene denunciando ATE,
que asegura que esta situación generará que muchos de los actuales controles
que se realizan se dejen de hacer, porque a diferencia de la comisión la fuerza
federal no tiene presencia en todos los lugares donde hay salida de vehículos
bajo su órbita. Incluso, hace unos días la dirigencia sindical denunció que
gendarmes estuvo en las bases operativas de la entidad, asumiendo alguna de las
tareas, además de sumando información adicional.
Respecto de posibles nuevos ajustes del
personal, Isaurralde dijo que “hasta el momento no nos
enteramos de que eso vaya a pasar, ya que hubo una reducción con los retiros
voluntarios, algunos despidos y jubilaciones”. Sobre el impacto de nuevos
despidos, la delegada aseguró que “entendemos que no deberían continuar
reduciendo; de ser así se van a ver afectados los controles en todo el país,
por el momento no tenemos ninguna certeza de que vaya a suceder”.
·
Más ajuste
En tanto, a la motosierra y la
licuadora se le suma una importante sub-ejecución del presupuesto ya
establecido, lo que completa el ataque a las cuentas públicas.
Según el último reporte del Centro de
Economía Política Argentina (CEPA), que difunde un nuevo
informe sobre la ejecución presupuestaria de la Administración Pública
Nacional (APN) correspondiente a junio de 2026, se advierte que “el
gasto total registra una caída real del 34 por ciento en comparación con igual
período de 2023, consolidando un fuerte sesgo contractivo de la política fiscal”.
Aunque el ejercicio presupuestario aún se encuentra en curso, el relevamiento
permite observar “la orientación del gasto durante el primer semestre del
año”.
El documento señala que el ajuste “impacta
especialmente sobre políticas de salud, educación, ciencia, desarrollo social,
infraestructura y producción, mientras que algunas partidas específicas
muestran incrementos”.
·
Entre ellas se destaca la Secretaría de Inteligencia del Estado,
dependiente de Presidencia de la Nación, cuya ejecución
presupuestaria aumentó un 17 por ciento en términos reales. Asimismo, los Servicios
de la Deuda Pública concentraron el 13 por ciento del
gasto total ejecutado, reflejando el peso que mantienen los compromisos
financieros dentro del presupuesto nacional.
· - En materia sanitaria, el informe registra fuertes reducciones en
organismos y programas estratégicos. La Superintendencia de Servicios
de Salud presenta una caída del 64 por ciento, mientras que los
hospitales nacionales muestran bajas que oscilan entre el 17 por ciento y el 44
por ciento.
· - También se reducen las partidas destinadas al Instituto Malbrán (-32 por
ciento) y a la ANMAT (-42 por ciento), al tiempo que diversos
programas de prevención y atención sanitaria exhiben recortes de hasta el 100
por ciento.
· - Como excepción, el INCUCAI incrementó su ejecución un
68 por ciento real. El área de ciencia y tecnología, donde el ajuste sobre los
organismos es muy notorio, también figura entre las más afectadas.
· - El Programa de Promoción
de la Investigación e Innovación registra una caída del 88 por ciento,
mientras que el CONICET reduce su ejecución un 35 por ciento.
· - La CONAE reduce un
64 por ciento.
· - También disminuyen los recursos destinados al Servicio Geológico Minero Argentino (-31 por ciento), Fundación Miguel Lillo (-36 por ciento), la CONEAU (-35 por ciento) y el Servicio Meteorológico Nacional (-33 por ciento).
· - Las transferencias a provincias y municipios también muestran un fuerte
ajuste. La Cooperación y Asistencia Técnica a Municipios disminuye
un 97 por ciento, mientras que el Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la
Provincia de Buenos Aires registra un recorte total del 100 por
ciento.
Para CEPA, la evolución de
la ejecución presupuestaria durante el primer semestre de 2026 “confirma una
estrategia de reducción del gasto público que impacta de manera transversal
sobre políticas sociales, sanitarias, educativas, científicas y de
infraestructura”. “En contraste, el aumento de los recursos destinados
a Inteligencia y el peso sostenido del pago de la deuda
reflejan las prioridades que adopta la política fiscal nacional durante el
presente ejercicio presupuestario”, concluyó el reporte.
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Fuente: Por Diego Lanese/Data
Gremial