Los sueños no tienen edad: a los 82 años cumplió su sueño y se recibió de Veterinario
No importa cuándo empieces, sino que nunca
dejes de intentarlo
En la Universidad Nacional de Río
Cuarto, un hombre de 82 años volvió a demostrar que nunca es tarde para cumplir
un sueño.
Se trata de Rubén Buttafuoco, quien
se recibió de Médico Veterinario y dejó un mensaje que trasciende generaciones.
Mientras muchos a su edad disfrutan
del descanso, él eligió otro camino: subir al estrado, recibir su diploma… y
cerrar una historia que había comenzado hace décadas.
Porque lo de Rubén no fue
improvisado. Su vocación venía de lejos. Había iniciado sus estudios años
atrás, incluso pasando por la Universidad de Buenos Aires, pero la vida —con
sus tiempos, sus responsabilidades y sus desafíos— puso una pausa.
Una pausa… que nunca fue un final.
El destino lo llevó a retomar ese sueño en Córdoba, en la Facultad de
Agronomía y Veterinaria, donde no solo fue un alumno más…
◾Fue ejemplo
◾Fue compañero
◾Fue inspiración dentro y fuera del aula.
Pero lo más impactante no es solo su
edad… sino su compromiso.
Su tesis abordó un tema clave para la
sociedad actual: las enfermedades zoonóticas, aquellas que se transmiten entre
animales y humanos, con un enfoque en salud pública y factores ambientales.
Es decir, Rubén no solo estudió para
recibirse…
◾ Estudió para aportar
◾ Para cuidar
◾ Para ser parte de la solución
Hoy, su historia recorre pasillos, aulas y redes… y deja una enseñanza
clara:
◾El conocimiento no tiene edad
◾Los sueños no vencen
◾Y la pasión, cuando es verdadera,
siempre encuentra su momento
Para los estudiantes que hoy dudan…
◾ Para quienes sienten que se atrasaron…
◾Para los que piensan en abandonar…
◾ Rubén Buttafuoco es la prueba de que siempre se
puede.
Porque a veces, los sueños más
grandes, no son los que llegan rápido, sino, los que se construyen con
paciencia y se celebran con el alma.
◾Fuente: Conexión Universitaria