Mons. García Cuerva en San Cayetano: “Hay un pacto de amistad entre el Santo y su pueblo, nosotros somos tuyos y tú eres nuestro”


◼ El 7 de agosto, día en que la Iglesia recuerda la memoria de San Cayetano, la comunidad del santuario de Liniers vivió su fiesta patronal. A las 11hs Mons. García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires, presidió la Eucaristía y en su homilía destacó: “Como todos los años, hoy nos volvemos a reunir en este santuario de San Cayetano al que sentimos como nuestra propia casa; como un hogar en el que podemos descansar la vida, las angustias, los anhelos, las broncas acumuladas, la impotencia, la esperanza y también los agradecimientos. Todo junto, todo a la vez, porque así está nuestro corazón, y delante del patrono del pan y del trabajo, no hay secretos, no hay simulación” 

 

San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo

 

San Cayetano, aquí está tu pueblo, un pueblo cansado de promesas incumplidas y dirigentes que hablan de los pobres, pero no están cerca de sus necesidades y se dan la buena vida” sostuvo y agregó: “San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo, un pueblo creyente con la fe heredada de los abuelos, que sabe que la responsabilidad y la solución concreta a los problemas económicos y sociales la tiene una clase dirigente que a veces parece mirar para otro lado y poner toda su energía en descalificaciones y debates estériles que no resuelven la vida de nadie”. 

 

A la luz de la palabra reflexiono: “Nosotros como aquel gentío también venimos al santuario a ser curados. Porque estamos un poco paralíticos cuando perdemos las ganas de seguir adelante y de buscar caminos de fraternidad y paz entre los argentinos. 

 

Estamos lisiados porque nos duelen las heridas del odio, de la descalificación constante y de la discriminación” y dijo: “Ciegos cuando vemos todo oscuro, desesperanzados, cuando la mirada está empañada de prejuicios, nublada de ideologismos que hacen análisis teóricos que luego se estrellan con la realidad cotidiana que la gente sencilla y de a pie conoce muy bien porque la padece todos los días. Mudos cuando ya no gritamos lo que nos duele, cuando pasiva y silenciosamente nos resignamos a que las cosas aumenten: el boleto de transporte público, las tarifas, los alquileres, los alimentos”.

 

Un pacto de amistad 

 

Hoy también le pedimos a San Cayetano no ser indiferentes, no maquillar el sufrimiento, no empujarlo debajo de la alfombra para que todo parezca limpio y ordenado. Le pedimos a Dios que nos regale la empatía y la solidaridad, el compromiso y la amistad social. Y  es por todo esto que venimos hoy a Liniers; porque sabemos que San Cayetano no es indiferente frente a todo lo que nos pasa. Hay un pacto de amistad entre el santo y su pueblo. San Cayetano, nosotros somos tuyos y tú eres nuestro” recordó el arzobispo de Buenos Aires.

 

Al concluir, mencionó la visita del Papa León al país en noviembre al decir: “También hoy queremos celebrar con alegría el próximo viaje en noviembre del Papa León XIV a la Argentina. Para ir preparándonos para tan linda visita, quisiera finalizar esta homilía con palabras suyas referidas a la realidad del trabajo: Me gustaría retomar una expresión que, por así decirlo, he «heredado» del Papa Francisco: “Trabajando, nosotros nos hacemos más personas, florece nuestra humanidad, los jóvenes se vuelven adultos”.

 

Estas palabras nos recuerdan que en el centro de cualquier dinámica laboral no deben situarse ni el capital, ni las leyes del mercado, ni el lucro, sino la persona, la familia y su bien, respecto a los cuales todo lo demás es funcional.

 

Esta centralidad, constantemente afirmada por la Doctrina Social de la Iglesia, debe tenerse muy presente en toda programación y planificación empresarial, para que los trabajadores y las trabajadoras sean reconocidos en su dignidad y reciban respuestas concretas a sus necesidades reales”.