Orgullo entrerriano: Cynthia Fernández de Carli ganó una medalla de bronce en el Mundial de Judo
Aquella
joven colonense que en enero de 2016 se convirtió en la primera mujer Auxiliar
de Guardavidas con síndrome de Down del país y en la primera persona en
desempeñarse en ese rol en aguas abiertas dentro del territorio nacional, sigue
siendo una apasionada del deporte.
Ya es una costumbre que sea
noticia. En marzo último, por ejemplo, ganó el premio Santos Justo y Pastor
como Deportista del Año 2025.
Cynthia Fernández de Carli tiene ahora 35 años, reparte su día entre el Centro de Día Santa Ana, judo en La Armonía, pesas en el gimnasio del mismo club y natación en Club Sauce.
Junto a ella está Margarita, su mamá,
quien la acompañó a Suecia donde hace pocos días atravesó la aventura de
subirse a un podio representando a la provincia de Entre Ríos y a toda la
Argentina en el Mundial de Judo, el deporte que hoy más le gusta.
No es su primera medalla, pero sí en
competencias internacionales. Y en ambas se refleja que se vive como una gran
experiencia.
En el acceso a Colón el sábado hubo
caravana de bienvenida para coronar su regreso triunfante. Y el intendente la
recibió en su despacho, el martes, para felicitarla por su logro.
El torneo reunió a competidores de 12
países, de los cuales la Argentina era el único de nuestro continente. Croacia,
Bulgaria, Portugal, Finlandia, Polonia y Turquía, fueron algunos de los que
dijeron presente.
La delegación argentina estuvo
compuesta por nueve competidores (siete hombres y dos mujeres) y tres
directores técnicos. El equipo nacional quedó a pocos puntos de acceder al
podio, quedando en el 5° lugar.
La experiencia “fue muy linda”, dice la
protagonista de esta historia, que después de tres combates consiguió el tercer
puesto y se colgó la medalla de Bronce en la Categoría -78 kilos.
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Agradecen a todos
quienes colaboraron para que el sueño mundialista se haga realidad. “Un grupo
de amigos tuvo la iniciativa de regalarnos un televisor y una freidora de aire
para hacer una rifa, de la cual sacamos el dinero suficiente para cubrir los
gastos de Cynthia y parte de lo mío. La gente colaboró mucho. También recibimos
un subsidio de Provincia”, cuenta Margarita.
“Las personas no tienen techo”,
sostiene su mamá, con la misma convicción que en aquella entrevista de hace
diez años.
“Hay que dar la posibilidad de que se
desarrollen, sabiendo sus limitaciones, pero brindándoles seguridad para que
confíen en ellos mismos.
Habla de “acompañar y criar con mucho
amor” y enumera la red familiar que siempre acompaña con orgullo los logros de
Cynthia.
Menciona “las barreras y los
prejuicios”, entre lo más difícil que como mamá le toca atravesar. “Si bien hoy
la discapacidad se muestra y se habla de ella, sigue habiendo resistencias.
Hemos evolucionado, pero falta”.
Lo más lindo es “que Dios me haya
mandado una hija con otras características y necesidades. Es difícil el camino,
pero te fortalece”.
◾Fuente: El Entre Ríos/Fotos: Vía País