Proponen una reforma para incorporar más docentes bonaerenses a las escuelas
El peronismo también pide eliminar la edad límite de los docentes
bonaerenses
El oficialista Ricardo Lissalde se suma a la
avanzada legislativa para eliminar el tope de 50 años en el ingreso titular de
los docentes bonaerenses.
El debate por la eliminación del límite de
edad en el ingreso de los docentes bonaerenses se
mantiene vivo en la Legislatura y cobró nuevo impulso a partir
de la presentación del diputado de Fuerza Patria, Ricardo Lissalde, que también pidió suprimir el inciso
del Estatuto del Docente que fija en 50 años el
máximo etario para acceder como titular a un cargo educativo público.
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La iniciativa del legislador
peronista, que viene de exhibir un fuerte malestar
con la dinámica interna del oficialismo y con el
funcionamiento de la Cámara baja provincial, propone modificar
el artículo 57 de la Ley N°10.579, que regula los
requisitos para el primer ingreso en la docencia bonaerense.
En concreto, Lissalde busca
eliminar el inciso e), que establece como condición “poseer una
edad máxima de 50 años”, para solicitar la titularidad en el sistema
educativo provincial.
La nueva propuesta del Frente
Renovador se incorpora a una discusión que comenzó a tomar volumen
parlamentario esta semana a partir de los proyectos de la diputada de
Unión y Libertad, Sabrina Sabat, y del legislador de La
Libertad Avanza (LLA), Luis Ontiveros.
Ambas iniciativas también apuntan a remover la barrera etaria que hoy impide el
ingreso de docentes bonaerenses mayores de 50 años como
titulares.
A través de los fundamentos, Lissalde citó
un fallo reciente de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de
Buenos Aires, que también fue tomado en cuenta por sus pares legislativos
en sus respectivos expedientes.
Según consta en la presentación
legislativa, una aspirante al ingreso docente bonaerense cuestionó
la normativa vigente ya que el límite etario le impedía ejercer como
docente titular por el solo hecho de tener 53 años, pese a contar con
trayectoria e idoneidad profesional.
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El pasado 27 de marzo el máximo
tribunal provincial declaró la inconstitucionalidad del
artículo en cuestión y consideró que la exigencia de una edad máxima vulnera
los principios de igualdad y no discriminación.
En consideración a este precedente,
el diputado massista sostuvo que la Legislatura
bonaerense debe adecuar la normativa para evitar nuevas medidas
cautelares de aspirantes afectados por la misma restricción. El planteo
del alfil renovador también remarca que el inciso quedó “desactualizado”
y que se transformó en una forma de discriminación por edad.
En esa línea, el representante
de la Séptima sección también retomó uno de los tramos más
contundentes del fallo judicial y volvió a defender la eliminación definitiva
del límite etario. “Fácilmente se constata que la desigualdad proviene de la
norma que, en forma arbitraria, fijó una línea que divide a quienes tienen más
o menos de cincuenta años, sin ningún fundamento plausible que dé razón
suficiente a aquella distinción”, señala la sentencia citada en la
propuesta.
Por otro lado, el articulado de Lissalde también
repasa la evolución histórica del requisito. De acuerdo al expediente, el Estatuto
del Docente bonaerense sancionado en 1986 fijaba
originalmente un límite de 45 años, mientras que una modificación aprobada
en 2001 elevó ese tope a 50 años.
Respecto a este punto, el dirigente
oriundo de Saladillo recuperó los fundamentos de la última reforma,
que ya planteaban la necesidad de adecuar la norma a una realidad atravesada
por la formación y la experiencia de los docentes. Además, el diputado consideró
que esos argumentos mantienen vigencia, puesto que el sistema educativo puede
enriquecerse con profesionales de diferentes trayectorias y con mayor
conocimiento específico.
“Esta propuesta intenta adecuar la
norma a la realidad actual, que está dada por la formación y experiencia de
aquellos docentes que se encuentran en inmejorables condiciones para llevar
adelante el proceso de enseñanza con idoneidad y profesionalidad, más allá del
límite que impone la norma”, sostiene el fragmento citado en la iniciativa.
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Cabe destacar que el impulso oficialista
también vincula la discusión con la necesidad de cubrir vacancias dentro del
sistema educativo bonaerense, un tema que encendió las alarmas de distintos
sectores políticos. De hecho, el senador bonaerense del bloque
HECHOS-UCR Identidad, Marcelo Leguizamón, presentó un pedido de
informes en las últimas horas para que el gobierno de Axel Kicillof brinde explicaciones
sobre los casos de renuncia de personal docente y nodocente en
las escuelas de la provincia de Buenos Aires.
“En la provincia se vienen
registrando crecientes dificultades para cubrir cargos y garantizar continuidad
pedagógica, especialmente en determinadas áreas curriculares, modalidades y
regiones educativas. Asimismo, diversos actores del sistema educativo
manifiestan preocupación respecto de las condiciones laborales, la
fragmentación horaria y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios”,
detalló Leguizamón.
Marcelo
Leguizamón expresó su preocupación por la cobertura de vacantes y pidió
informes por las renuncias de docentes y nodocentes en las escuelas
bonaerenses.
En paralelo, el proyecto del peronismo convive
con iniciativas similares de distintos bloques de la Cámara de
Diputados bonaerense. En el caso de Sabat, la diputada
de Unión y Libertad planteó una reforma más amplia para impedir que el
acceso, la permanencia y el ejercicio de la función docente puedan restringirse
por razones de edad.
La legisladora dialoguista había
sostenido que los cambios en las condiciones de vida y de trabajo en los
últimos años obligan a revisar las barreras vigentes dentro del estatuto. “Entendemos
que a los 50 años una persona todavía está vital. Obviamente, depende de cada caso,
pero en una situación normal, desde la lucidez y desde la parte motriz, está en
condiciones de poder dar clases o cumplir la función que tenga dentro de la
docencia”, expresó Sabat.
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Por su parte, Ontiveros se
sumó al debate con su iniciativa para derogar el mismo inciso del artículo
57 y adecuar la normativa educativa a la doctrina constitucional
vigente. El libertario también puso el foco en la experiencia
de los docentes mayores de 50 años y en las dificultades que atraviesan las
escuelas bonaerenses para cubrir cargos en un contexto de creciente complejidad
institucional.
“Considero que los docentes de
experiencia son los que hoy pueden llevar adelante estos casos de escuelas
problemáticas, donde se viven casos de violencia. Faltan docentes con experiencia
frente a una escuela compleja”, advirtió el referente opositor.
La
falta de docentes, la oleada creciente de violencia escolar y las vacantes sin
cubrir agravan el escenario educativo bonaerense.
Ahora, la propuesta de Lissalde suma
una nueva mirada al debate y abre la posibilidad de que la Legislatura avance
en una discusión transversal. Sin embargo, el proyecto del Frente
Renovador, al igual que las otras presentaciones en carpeta, no modifica
los controles de aptitud psicofísica, los títulos habilitantes ni los
demás requisitos previstos para el ingreso a la carrera docente, sino
que apunta de manera directa contra la barrera etaria.
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Fuente: Diputados Bonaerenses