Provincia se prepara ante un posible “Niño” intenso con un plan de gestión del riesgo
La provincia de Buenos Aires avanza en un plan
integral para enfrentar posibles eventos climáticos extremos ante la
confirmación de un fenómeno de El Niño de gran intensidad previsto para los
próximos meses. Así lo explicó Débora Guerra, directora provincial de
Planificación y Gestión para el Desarrollo Sostenible del Ministerio de
Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires.
“Hay una tendencia confirmada por la comunidad
científica de que a partir de la primavera y el verano vamos a tener
precipitaciones por encima de lo normal. No sabemos exactamente dónde se van a
concentrar, pero, tenemos que prepararnos”, señaló.
· ✅ Un plan con tres ejes clave
Según detalló Guerra, el plan de gestión del riesgo
frente al cambio climático se estructura en tres grandes ejes: monitoreo,
prevención y obras de infraestructura.
El primero apunta a contar con información en
tiempo real para la toma de decisiones. En ese marco, se destaca el sistema
SINPAR, que depende de la Autoridad del Agua y permite seguir la evolución de
lluvias, niveles de ríos y condiciones del suelo en toda la provincia.
“Este sistema nos da datos actualizados sobre
precipitaciones y humedad acumulada, lo cual es clave para anticipar
escenarios”, explicó.
Además, se articula con una mesa de riesgo hídrico
que integra a todos los municipios bonaerenses, donde se comparte información
sobre lluvias y comportamiento de cuencas.
· ✅ Prevención y trabajo con municipios
El segundo eje está vinculado a acciones concretas
de prevención y respuesta, especialmente en materia hidráulica.
“Se trabaja en limpieza y mantenimiento de arroyos
y canales para garantizar el escurrimiento del agua y evitar anegamientos”,
indicó la funcionaria.
Estas tareas se realizan mediante distintas
modalidades: contratación de maquinaria, convenios con municipios o
intervención directa de la provincia. Según precisó, ya se ejecutaron más de
33.800 horas de trabajo con maquinaria, se intervinieron 272 kilómetros de
cursos de agua y se asistió a unos 40 municipios.
También se incluyen medidas en infraestructura
vial, sanitaria y eléctrica, como el mantenimiento de caminos, la protección de
servicios de agua potable y la incorporación de baterías para garantizar
energía en situaciones críticas.
· ✅ Obras estructurales a largo plazo
El tercer eje contempla obras de infraestructura de
mayor escala, orientadas a mitigar inundaciones y mejorar el manejo del recurso
hídrico.
Entre ellas se destacan los planes de drenaje
urbano, defensas costeras y proyectos de adaptación productiva. En ese marco,
Guerra resaltó el avance del Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado,
una iniciativa clave para la provincia.
“Es una obra de gran envergadura que beneficia a
múltiples municipios y se ejecuta por etapas, con financiamiento internacional
y controles ambientales”, explicó.
· ✅ Zonas vulnerables y articulación
La funcionaria subrayó que, si bien hay regiones
más vulnerables a las lluvias intensas, todo el territorio provincial debe
estar preparado.
“El monitoreo nos permite identificar zonas
sensibles, pero ningún distrito está exento. Por eso es fundamental que los
municipios utilicen las herramientas disponibles y trabajen coordinadamente con
la provincia”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó la importancia de anticiparse
a los eventos extremos.
“No podemos esperar a que ocurra una emergencia. La
clave es prevenir, planificar y actuar con información”, concluyó.
Ante un escenario climático cada vez más variable,
la provincia busca fortalecer la planificación y la respuesta para minimizar el
impacto de fenómenos como El Niño, que históricamente han generado importantes
consecuencias en la región.