Un graduado desarrolló una IA que responde preguntas de estudiantes con material de los docentes y la presentó en España
La Universidad Nacional de Lanús (UNLa) volvió a
proyectar su trabajo académico e innovador a nivel internacional. Gustavo
Hernán Siciliano, graduado de la institución y actual director de la
Licenciatura en Sistemas, presentó en España la plataforma CogniBookIA, una
herramienta de inteligencia artificial orientada a la educación superior que
busca fortalecer el vínculo entre docentes y estudiantes mediante el uso de
contenidos académicos validados.
El desarrollo fue expuesto en la Universidad de
Alicante, España, en el marco del International Congress: Education and
Knowledge / Congreso Internacional: Educación y Conocimiento / Congrés
Internacional: Educació i Coneixement, correspondiente al 5º Congreso
Internacional Educación y Conocimiento (ICON- edu 2026). Además, la iniciativa
también fue presentada en el International Congress on Educational Artificial
Intelligence (ICEAI 2026), un encuentro dedicado a las aplicaciones éticas y
pedagógicas de la inteligencia artificial en los procesos educativos.
“Prohibir la inteligencia artificial no es una
solución, porque las y los estudiantes la utilizan igualmente. Pero tampoco
alcanza con permitirla sin ningún tipo de control, porque las respuestas pueden
contener errores o información que no corresponde a la materia”, explicó
Siciliano.
La participación del docente e investigador
representó no sólo un reconocimiento al proyecto desarrollado, sino también a la
producción académica y tecnológica de la UNLa, ámbito en el que convergen la
docencia, la investigación y la transferencia de conocimiento.
Del aula de la UNLa a los congresos internacionales
Siciliano se graduó de la Licenciatura en Sistemas
de la UNLa en 2018 y fue el egresado número 17 de la carrera. Su trabajo final,
titulado “Arquitectura para proyectos web MVC Spring”, consistió en una
propuesta de proyecto base de desarrollo acompañada por una guía de estudios
que, según explicó, continúa utilizándose en la materia Orientación a Objetos
II y como referencia para proyectos de investigación.
“La UNLa me dio una gran gama de conocimientos
generales y, sobre todo, el poder de abstracción y la curiosidad por generar e
investigar herramientas nuevas”, señaló.
Actualmente director de la carrera, Siciliano
también destacó el significado personal de representar a la universidad en
escenarios internacionales. “Para mí es un honor, un orgullo y un placer.
Siento un poco de presión a veces, pero eso me hace querer mejorar día a día y
dejar a la UNLa en lo más alto”, afirmó.
Una respuesta a los desafíos de la IA en las aulas
El proyecto surgió a partir de una problemática que
atraviesa actualmente a las universidades: el uso cada vez más extendido de
herramientas de inteligencia artificial generativa por parte de las y los
estudiantes.
Según explica Siciliano, prohibir estas tecnologías
no resulta efectivo porque los estudiantes continúan utilizándolas fuera del
ámbito institucional. Sin embargo, su uso sin supervisión también genera
riesgos, ya que las respuestas pueden contener errores, sesgos o información
que no coincide con los contenidos de las materias.
Además, cuando los docentes comparten bibliografía
o materiales con plataformas comerciales de inteligencia artificial, se pierde
la posibilidad de conocer cuáles son las dudas reales del estudiantado y cómo
se desarrolla su proceso de aprendizaje.
A ello se suman otras preocupaciones vinculadas con
la privacidad de los datos, la dependencia tecnológica de grandes compañías
internacionales y las desigualdades de acceso que generan las versiones pagas
de estas herramientas.
La idea de desarrollar CogniBookIA nació
precisamente a partir de esas inquietudes.
“Producto de pensar y repensar las dinámicas
actuales en las aulas, investigar sobre el avance de la IA y ver qué hacían el
resto de las universidades al respecto. Todas tienen acuerdos o metodologías,
pero ninguna se propuso crear su propio sistema”, explicó.
El desarrollo comenzó en agosto del año pasado y demandó
casi un año de trabajo hasta alcanzar la versión actual del prototipo.
Una IA basada en la bibliografía de las cátedras
CogniBookIA fue desarrollada utilizando una
arquitectura conocida como RAG (Retrieval-Augmented Generation), que permite
que la inteligencia artificial responda únicamente a partir del material
proporcionado por las y los docentes.
De este modo, las consultas realizadas por las y
los estudiantes se contestan exclusivamente con la bibliografía oficial de cada
asignatura, reduciendo significativamente la posibilidad de errores o
“alucinaciones” propias de los modelos de propósito general.
La plataforma permite cargar apuntes, textos,
presentaciones y otros recursos académicos, además de configurar la forma en
que la IA interactúa con el estudiantado.
Entre las posibilidades se encuentra la utilización
del método socrático, mediante el cual el sistema formula nuevas preguntas para
promover la reflexión y el pensamiento crítico, en lugar de limitarse a brindar
respuestas automáticas.
“Lo que buscamos es que la inteligencia artificial
no reemplace el proceso educativo, sino que lo acompañe, utilizando
exclusivamente el material validado por cada cátedra”, señaló Siciliano.
Un proyecto colectivo
Si bien la iniciativa comenzó como un desarrollo
individual, con el tiempo se transformó en un proyecto de trabajo más amplio.
“Inicialmente lo arranqué por mi cuenta. En
diciembre del año pasado se sumó un estudiante y en febrero de este año
arrancamos la iniciativa de Sicilia Labs. El estudiante forma parte del equipo
fundador”, explicó.
Durante el proceso debieron afrontar numerosos
desafíos técnicos.
“Muchos, múltiples, desde la configuración base
hasta problemas de recursos de memoria, alucinaciones, etcétera. Fue un largo
camino hasta tener el prototipo funcional de ahora”, resumió.
Recuperar el vínculo pedagógico
Uno de los aportes más importantes del proyecto
consiste en la generación de información pedagógica para los equipos docentes.
Las preguntas y respuestas quedan almacenadas
dentro del sistema, permitiendo construir estadísticas sobre las consultas
realizadas por las y los estudiantes, detectar conceptos poco comprendidos e
identificar contenidos que requieren nuevas explicaciones en clase.
De esta manera, la herramienta no sólo funciona
como un tutor virtual, sino también como un instrumento de retroalimentación
para mejorar los procesos de enseñanza.
La plataforma incorpora además mecanismos para
evitar el uso compulsivo de la inteligencia artificial, estableciendo límites
de consultas y tiempos de espera que buscan favorecer preguntas más elaboradas
y procesos de aprendizaje más reflexivos.
Interés internacional
La recepción de la propuesta en España fue
ampliamente positiva. Según relató Siciliano, distintas universidades e
investigadores manifestaron interés por la iniciativa.
“Fue excelente. A muchas universidades les
interesó, de México, Uruguay, Costa Rica, Barcelona, Valencia e Italia. Al ser
la única ponencia con un producto que resuelve las problemáticas que todos
tenemos, llevó mucho interés”, sostuvo.
El impacto de la presentación fue tal que la
coordinadora del congreso y directora de un posgrado le propuso convertir el
proyecto en una futura tesis de posgrado bajo su dirección.
Soberanía tecnológica y democratización del acceso
Otro de los ejes centrales de CogniBookIA es la
soberanía tecnológica.
Actualmente, la plataforma funciona mediante
modelos de inteligencia artificial locales, evitando la dependencia de
proveedores internacionales y permitiendo que cada universidad pueda contar con
su propio servidor y administrar de manera autónoma la información generada.
El objetivo es que las instituciones educativas
conserven el control de los datos de estudiantes y docentes, reduzcan costos
asociados a servicios externos y eviten nuevas formas de dependencia
tecnológica.
“El objetivo es que cada universidad pueda tener su
propia inteligencia artificial, con sus propios servidores y con control total
sobre los datos. Buscamos soberanía tecnológica, soberanía de la información y
también independencia económica”, afirmó el director de la Licenciatura en
Sistemas.
Al mismo tiempo, la iniciativa busca disminuir las
desigualdades derivadas del acceso diferencial a plataformas comerciales de
inteligencia artificial, garantizando que todas y todos los estudiantes puedan
utilizar las mismas herramientas dentro del ámbito universitario.
La próxima etapa: salir del laboratorio
Actualmente, CogniBookIA todavía no se encuentra
implementada en una experiencia piloto concreta. El próximo paso será ponerla a
prueba en un entorno educativo real.
“Por ahora no, nos hace falta instalarla en algún
servidor para testearla plenamente”, explicó Siciliano.
En ese sentido, el responsable del proyecto
considera que la etapa decisiva será la puesta en funcionamiento en un ámbito
controlado.
“El primer paso es la prueba en un ambiente real y
controlado, salir del laboratorio. De esa forma seguramente van a salir ideas
nuevas para la sección de analítica y de soporte a estudiantes y docentes. Pero
lo primero es testearlo”, señaló.
Innovación desde la universidad pública
La presentación de CogniBookIA en España constituye
un reconocimiento internacional a una iniciativa nacida en la Universidad
Nacional de Lanús y desarrollada a partir de problemáticas concretas del
sistema universitario.
Graduado de la UNLa y actual director de la
Licenciatura en Sistemas, Gustavo Hernán Siciliano continúa impulsando
proyectos que articulan tecnología, educación e innovación, llevando la
experiencia de la universidad pública argentina a escenarios académicos
internacionales.
La experiencia de CogniBookIA plantea, además, un
debate de creciente relevancia: cómo incorporar la inteligencia artificial a la
educación superior sin perder la calidad pedagógica, la autonomía institucional
y el vínculo entre docentes y estudiantes.
Como mensaje para las nuevas generaciones de
estudiantes, Siciliano dejó una reflexión que sintetiza el espíritu del
proyecto: “Que no se queden con lo establecido, que investiguen y que tengan
siempre afilado el pensamiento crítico. Herramientas van a existir muchas, pero
lo más importante es entender cómo funcionan, y si hay algo que el mercado no
cubre, construirlo”.
Fuente: https://diariolaciudadavellaneda.com.ar/